Tierra Amarilla: 63 niños y niñas han mejorado su bienestar físico y mental gracias al deporte

A pesar de la transición entre lo virtual y presencial, la alianza entre Fundación Fútbol Más y el Grupo Minero Carola Coemin dio frutos en las localidades, permitiendo seguir entrenando la felicidad en todos sus aspectos.

Algarrobo y Nantoco son dos localidades de Tierra Amarilla que participan activamente del programa Barrios, ejecutado por Fundación Fútbol Más y en colaboración con el Grupo Minero Carola Coemin. Cinco kilómetros son los que separan a estas dos comunidades, quienes a través del fortalecimiento de los vínculos comunitarios y generación de espacios seguros han logrado transformar sus realidades.

Tierra Amarilla fue una de las últimas comunas en salir de cuarenta en el Plan Paso a Paso, lo que dificultó la presencialidad de las sesiones y encuentros. Sin embargo, la incondicionalidad de las familias permitió que el contenido socioemocional, las cápsulas de ‘Mi Casa, mi Cancha’ y las visitas domiciliarias se llevaran a cabo sin afectar el bienestar de la infancia y sus comunidades.

“Estar en ambos barrios nos nutre de experiencias diversas a pesar de su corta distancia, los dos sectores tienen historias y costumbres diferentes, pero con la misma mística del desierto. Además, el alcance de la Tarjeta Verde se multiplica y eso nos motiva a promover más espacios para el beneficio y desarrollo de la infancia”, mencionó Laura Rojas, coordinadora regional de Fundación Fútbol Más.

Algarrobo y su envolvente multicancha celeste al lado de la carretera, ha contado con una participación de 35 niños y niñas, quienes a través del fútbol y el juego han aprendido sobre protocolos de autocuidado ante el Covid-19 y de qué manera mejorar la calidad de vida en tiempos de confinamiento junto a dinámicas en espacios reducidos y ocupando material reciclable.

Por otro lado, Nantoco pertenece a Fútbol Más desde el 2020 y ha logrado beneficiar a 28 niños y niñas, permitiendo ejercer la actividad física dos veces a la semana. En medio del desierto y teniendo la cordillera a los pies del arco, las familias han ido aprendiendo sobre hábitos de vida saludable y cómo la coordinación entre tutores responsables puede ayudar a la creación de lugares protegidos para la infancia.

Una de las actividades que enriqueció el capital comunitario, de ambos barrios, fue la celebración del ‘día de la niñez’ en agosto, donde en medio de regalo de colaciones y activaciones físicas se logró cohesionar de manera transversal a niños, apoderados e instituciones locales.

La proyección para el segundo semestre, tanto en Nantoco como Algarrobo, estará enfocada en seguir entregando espacios para la práctica de actividad física, la promoción del cuidado de la salud mental y generar instancia autogestionadas por líderes y lideresas comunitarias.

Referencia: Fútbol Más